Decálogo de nuestro compromiso con la Región de Murcia
A continuación, proponemos las principales metas de nuestro proyecto, que pasa por ser un proyecto socialista con identidad regional, moderna y comprometida, y que tiene como principal objetivo la mejora de nuestra Región.
Social
Las políticas sociales son nuestras señas de identidad. Desarrollándolas, pretendemos conseguir más y mejores derechos. Hay que desarrollar una acción de solidaridad en el sentido más amplio posible, asegurando la igualdad de oportunidades para toda la población y la atención a todo el que lo precise. Debemos atender de forma especial los problemas del acceso a una vivienda digna, de la emancipación de los jóvenes, de la precariedad laboral y de la exclusión social.
Modernizador
Si la justicia social constituye el objetivo fundamental de nuestra política, la modernización de la economía debe convertirse en la base que la sustente, en su columna vertebral, configurándose como el medio más adecuado para conseguir una sociedad más próspera, de pleno empleo y con un alto crecimiento de la productividad y del PIB por habitante. Esto requiere favorecer la asunción de riesgos en proyectos emprendedores, generar climas propicios para la creación de empresas innovadoras, y elevar el nivel educativo del conjunto de la población. Se puede decir que la apuesta por la innovación, la capacidad de emprender, y la educación, constituyen los pilares esenciales de la mejor política económica que podemos hacer.
Cívico
Hay que recuperar la valoración del civismo, del ciudadano que cumple con sus obligaciones con la comunidad y que tiene una actitud generosa hacia ella. Tenemos que impulsar la cultura de la honestidad, el esfuerzo y la responsabilidad personal como factores de prestigio social y de progreso firme de la comunidad. Lo público como patrimonio común de todos nos debe implicar ampliamente: desde cuidar nuestro medio natural hasta organizar una administración pública más transparente, eficiente y resolutiva.
Exigente
Consideramos que es el momento de conseguir que la Región de Murcia deje atrás la sumisión del Gobierno Regional durante los años de mayoría del Partido Popular en Madrid y el victimismo estéril actual frente al gobierno del Partido Socialista, para apostar por una reivindicación exigente y racional de lo que legítimamente nos corresponde: un esfuerzo inversor extraordinario, que compense nuestro secular retraso en infraestructuras científicas y de comunicación, y una financiación ordinaria superior a la media a fin de superar nuestro inferior nivel de renta.
Integrador
Nuestra Región ha experimentado en los últimos años una ola migratoria de grandes dimensiones, como pocas en España, que no ha obtenido respuesta adecuada por parte de los poderes públicos regionales. Es preciso abordar esta realidad con la cooperación de todas las Administraciones Públicas y con el objetivo de conseguir la plena integración de todos aquellos que quieran y puedan quedarse a vivir con nosotros. Hay que reconocer a todas las personas que habitan en Murcia los mismos derechos y obligaciones, sin distinción de origen y condición, tratando de construir una Región incluyente, multicultural, y sin guetos ni subclases de personas.
Plural
Hablar de socialismo con identidad regional es hablar de un sentimiento fundamental: querer esta tierra y querer vivir juntos en ella. Este sentimiento es esencialmente plural, pues hay muchas formas de identificarse con la Región, sin tener que perder en ningún caso las señas de pertenencia a comunidades más próximas, como el municipio o la comarca. Reconocimiento a la singularidad de Cartagena bajo la figura administrativa que se decida.
Descentralizado
Murcia es una Región compleja, con grandes contrastes geográficos y socioeconómicos, que debe tener como objetivo prioritario su equilibrio interior. La sede del Gobierno Regional en Murcia no puede seguir siendo exclusivamente el origen de todas las políticas públicas y el centro de todas las gestiones administrativas. Es preciso descentralizar en comarcas, figuras administrativas de ámbito superior, y municipios buena parte de las competencias autonómicas, a fin de favorecer el desarrollo integral de la vida del ciudadano en su lugar de residencia, mejorar la prestación de los servicios públicos, y lograr una mayor cohesión de las distintas partes del territorio regional. La singularidad territorial del municipio de Murcia, en el que un número importante de ciudadanos residen en pedanías con una población en algunos casos superior a muchos municipios de la Región, requiere una descentralización política y administrativa que facilite el acceso de los ciudadanos a los servicios públicos en igualdad de condiciones con otros municipios con menor población.
Responsable
El modelo de crecimiento y desarrollo que proponemos para la Región de Murcia está basado en la sensatez, el equilibrio sostenible y la responsabilidad. Debemos crecer, por supuesto, pero debemos hacerlo de forma segura y estable, y sin poner en peligro nuestro patrimonio natural y cultural ni crecimientos futuros. Es preciso, por ello, diversificar nuestra economía, apostar por la innovación y la calidad en todos los ámbitos (turismo, construcción, agricultura, educación…), y ordenar de modo racional y sensato la utilización del territorio desterrando la especulación y primando el interés público por encima del privado.
Igualitario
La discriminación de una persona por cualquier circunstancia es una de las conductas más repulsivas que pueden darse en una democracia. Tenemos que acabar con esta lacra, haciendo de la igualdad de derechos y de la no discriminación una bandera permanente. Nuestras políticas deben prestar especial atención a la igualdad de hombres y mujeres, con medidas que impulsen la paridad en todos los ámbitos, que impidan los tratamientos contrarios a la dignidad de la mujer (en la publicidad, en el trabajo…) y que favorezcan la conciliación de la vida personal, familiar y laboral.
Participativo
La participación ciudadana es la base de la democracia, por lo que su ejercicio efectivo debe constituir uno de los principales objetos de preocupación e interés de los responsables políticos. Es preciso abrir la Administración a la ciudadanía y favorecer su participación. No hemos sabido comunicar a la población murciana la política del agua del gobierno socialista, los logros obtenidos en el marco de un nuevo enfoque europeo de la gestión de los recursos hídricos, las grandes inversiones que consolidan las infraestructuras y garantizan el futuro, mientras la derecha murciana está consiguiendo construir un discurso nacionalista que se alimenta de la dependencia de esta fuente esencial para nuestro desarrollo. En esta inevitable deriva hacia lo emocional, nosotros debemos reivindicar el orgullo de la verdadera autonomía de los recursos, la coherencia en las propuestas. Seguimos y seguiremos necesitando aportes externos y luchando por ellos, pero, entre tener el grifo en casa y aspirar a tenerlo en Cataluña, con 500 Km. de sedientas tierras en medio, hay una gran diferencia.





